domingo, 27 de febrero de 2011

Guía para la publicación de libros

Guzmán López Oscar Eduardo

DESARROLLO EDITORIAL: DE LA IDEA AL LIBRO

Se llama desarrollo editorial al proceso en el cual un editor sale en busca de los manuscritos para llevarlos a su editorial y así publicar un libro nuevo. Dentro de toda esta labor, el manuscrito será la base sobre la cual se desenvuelva todo el trabajo editorial.

Existen una serie de pasos para que un manuscrito pueda ser aceptado en una casa editorial como son:

La primera lectura: En este paso, el texto es leído por un miembro del equipo editorial, generalmente es para tener un vistazo general del tema y determinar si amerita el gasto que requiere su publicación.

El consultor: Este es un especialista en la materia abordada por el manuscrito sujeto a consideración, o puede ser una autoridad en cuestiones de estilo literario, o tener otras cualidades. Su principal labor es orientar en la casa editora si el tema tratado en el manuscrito puede ser publicado o muchas veces aporta sugerencias para que ese texto sea mejorado.

La persona encargada de tomar la decisión acerca de si un libro se publica o no es, como ya dijimos, el editor. Antes de tomar esa decisión debo contar con los siguientes elementos:

1. Un conocimiento personal de los libros, la educación, la cultura, de lo que pasa en el mundo.

2. Editores especializados en la empresa.

3. Consultores, personas que emitan al editor un dictamen de confidencialidad sobre los manuscritos.

Es importante saber como es que llegan los manuscritos a las casas editoriales. Si una editorial es relativamente nueva, se dará a conocer porque el editor va en busca de los manuscritos o porque algún autor que allá publicado ya ahí, la recomendará con más colegas.

Buscadores de texto: Son personas ajenas a la casa editorial que se encargan de contactar a autores para que publiquen libros en determinada editorial.

Agentes literarios: El agente literario trabaja para autores con cierto renombre. Este personaje recibe el manuscrito del autor, lo propone a distintas editoriales y, si es aceptado, negocia con una de los editores los términos de contrato para su cliente.

El editor además de tener las funciones ya mencionadas, también se debe preocupar por buscar autores para que se creen nuevos libros y así fomentar y promover la buena lectura. Por ejemplo, podría contactar a un escritor de cuentos cuya popularidad ante el público aumenta. Quizás sea el momento de que éstos sean compilados y editados en un libro.

Es decir, el editor busca a un autor con prestigio, y conjuntamente crean ideas para que un libro pueda salir al mercado.


Fuente consultada:
SMITH, Datus, C. “Desarrollo editorial: de la idea al libro” en Guía para la publicación de libros. México. Universidad de Guadalajara. 1991. pp. 54-68.

jueves, 17 de febrero de 2011

Guía para la publicación de libros

Guzmán López Oscar Eduardo


PROCESO DE PUBLICACIÓN DE UN LIBRO

Todos los negocios del mundo, al ofrecer un producto o servicio, esperan obtener una ganancia. Las casas editoriales también. Ellas invierten en libros. Es la que paga al autor, traductor, ilustrador, editor, al fabricante del papel y a todas las personas relacionadas en el proceso de producción. De igual manera, a los vendedores, publicistas, y todos los que intervienen en su comercialización.


La editorial, a su vez, recibirá ingresos de los libreros o de las personas que compren el libro y de los derechos por su utilización.

El editor trata de reducir los costos e incrementar sus ingresos. La manera más segura de incrementar sus ganancias es vendiendo muchos libros. Los costos por unidad de libro se reducen drásticamente en la medida en que aumentan la cantidad de ejemplares impresos.
Existe una clasificación para los gastos editoriales:

Costos de preparación editorial: Esta categoría comprende los pagos al autor y los honorarios de dibujantes y demás operarios involucrados.

Costos de manufactura: Estos incluyen el pago a la imprenta por concepto de impresión.

Costos de comercialización y distribución
: Se refiere a los que originan las labores de empleados encargados de recoger pedidos, el empaquetado, cargadores, publicistas y promotores.

Esta es la forma adecuada de ordenar y percibir costos.

Ahora bien, el relación con los ingresos, los factores que los determinan no son percibidos con claridad por el público en general.

Hay cuatro factores para que el editor calcule los ingresos probables.

1. Precio al público: Por lo general, el precio al público depende de la región del mundo en que nos encontremos.

2. Cantidad de ejemplares vendidos: Este es el rubro de mayor riesgo en cualquier proyecto editorial. Al no concretarse una buena venta de alguna edición, todos los cálculos que se hayan hecho no sirven para nada.

3. Descuentos a librerías y otros clientes: Los vendedores de libros siempre reciben un descuento por parte del editor.

4. Costos eventuales de comercialización: Estos incluyen comisiones a ciertos tipos de representantes de ventas, deudas incobrables de compradores, gastos de envío en casos en que la editorial asume la responsabilidad.

Debido a que algunos de los costos de producción de un libro para un editor están en función directa con el precio de venta, éste tiene que se definido antes de hacer otro cálculo.

El método que suelen emplear los editores para determinar los tirajes y precios de venta es calcular el punto de recuperación del dinero invertido, es decir, la cantidad de ejemplares que es necesario vender para recuperar los costos de producción.

Fuente consultada:
SMITH, Datus, C. “Proceso de publicación de un libro” en Guía para la publicación de libros. México. Universidad de Guadalajara. 1991. pp. 34-53.

martes, 15 de febrero de 2011

Guía para la publicación de libros

Guzmán López Oscar Eduardo

Publicación de libros y desarrollo nacional

La teoría y la práctica son dos partes fundamentales en el proceso de publicación de libros. Por lo general, los pasos a seguir para la publicación son prácticamente tanto en los países desarrollados como en los subdesarrollados, sin embargo, el trabajo editorial se adapta según las necesidades de cada región.

El hecho de que se publiquen libros trae consigo una serie de beneficios para los países que los fabrican. Entre los más destacados están:

• Enriquecimiento cultural.
• Mejorar la industria editorial local.
• Forma de expresión de los pensadores.

La publicación de libros se va a desarrollar en función de las necesidades de cada país. Asimismo, existen varios puntos de importancia en su publicación como favorecer el desarrollo social, educativo, económico.

Ahora bien, la industria editorial se conforma de cuatro partes fundamentales. El autor, el impresor, el vendedor y el más importante de todos, el editor.

El autor es el creador o formulador de las ideas que serán comunicadas al mundo a través de un libro. Él es quien conjunta palabras, fotos, gráficas, tablas y demás recursos mediante los cuales se presentan sus ideas.

El autor. Es el detentador del derecho a publicar su obra, y generalmente trata de vender ese derecho –o alquilarlo, o asignarlo– a una editorial para su reproducción. Pero el autor que decide compartir su trabajo tiene derecho a recibir alguna recompensa de parte de la sociedad.

La protección de los derechos de autor bajo un principio general es el propósito de las leyes de copyright y de muchas prácticas editoriales aun cuando éstas no estén contempladas por la ley. La razón es que las leyes y las costumbres no sólo deben asegurar un trato justo al individuo, sino también estimular la creación de libros como un bien social.

En efecto, la sociedad reconoce al autor el derecho que tiene sobre su propia obra. Se pretende que solamente con la autorización de éste –sujeta a negociaciones y acuerdos– otras personas obtengan el privilegio de producir copias de su obra.

El impresor. Es el fabricante del libro. Recibe del editor el manuscrito, hace la composición tipográfica, encuadra la edición y lo devuelve impreso al editor.

El vendedor. Recibe los libros directa o indirectamente del editor, comprándolos a un precio menor al que tiene que pagar el cliente en una librería, o de alguna otra forma. Generalmente el vendedor es la última persona, aparte del consumidor, en la cadena que inicia con el autor.

El editor. Juega el papel de coordinador general de la empresa editorial. Este recibe el manuscrito de manos del autor, aporta el capital que se requiere, contrata los servicios de dibujantes, traductores y otros especialistas en la materia; turna a la imprenta el trabajo y lo supervisa; luego distribuye los libros producidos en los mercados potenciales. El editor pone en marcha toda la maquinaria de la edición.

Fuente consultada:
SMITH, Datus, C. “Publicación de libros y desarrollo nacional” en Guía para la publicación de libros. México. Universidad de Guadalajara. 1991. pp. 1-14

jueves, 10 de febrero de 2011

De lo analógico a lo digital. El futuro de la enseñanza de la composición

Guzmán López Oscar Eduardo

La invención de la escritura, complementado con la capacidad del hombre para hablar, fueron dos factores que contribuyeron a su desarrollo.

Pero la evolución del hombre no se quedó ahí, es decir, fue creando diversas formas para poder sobrevivir sin tanto esfuerzo.

Una de ellas fue la expansión de la capacidad comunicativa, ésta empezó con el soporte analógico (sonidos, ondas hercianas, papel, libros, etcétera.) Sin embargo, el hombre no se quedó estancado ahí por lo que en los albores del siglo XXI, esa función comunicativa se expandió hasta el soporte analógico (computadoras, pantallas, internet).

En la transición de lo analógico a lo digital, existen varios cambios. Los más significativos han sido:
Con el entorno analógico se tenían una serie de limitantes como transmisión lenta, era de altos costos, acceso limitado a destinatarios. Lo digital permitió, una transmisión instantánea, bajo costo, acceso ilimitado.

Además, lo digital favorece la creación de comunidades virtuales pues son de bajo coste de producción y transmisión de discursos; acceso ilimitado, directo y privado a un número extenso de destinatarios y recursos.

En lo discursivo, rompe definitivamente la linealidad del discurso y organiza el contenido de manera hiper e intertextual.

A través de hipertexto, como estructura básica, en el internet, se puede saltar de un lugar a otro mediante links por lo que el flujo de información es mayor.

Esto implica que la persona que trabaje con esta herramienta tenga que organizar su información de manera jerarquizada y saber desechar lo que no le sea útil; debe ser consciente de sus propósitos.

Otra diferencia más que se presenta con respecto a lo analógico es las referencias bibliográficas (intertextualidad). Un documento analógico indica referencias a través de notas bibliográficas, sin embargo, esas notas por lo general hacen referencia a textos escritos en el pasado por lo que es desfavorable hasta cierto punto.

Los documentos digitales son proactivos ya que solo se refieren a sitos web del presente. Tienen por objetivo ofrecer al usuario acceso inmediato a más información.

En conjunto, con la estructura hiper e intertextual el escritorio se convierte en un objeto más abierto (que admite actualizaciones continuadas), versátil (permite diversidad de itinerarios), interconectado (relacionado con el resto de recursos enciclopédicos de la red) y significativo (multiplica sus posibilidades interpretativas).

Fuente consultada:
CASSANY, Daniel. “De lo analógico a lo digital. El futuro de la enseñanza de la composición” en Revista Latinoamericana de Lectura. Año 21. Junio 2000.

jueves, 3 de febrero de 2011

Guzmán López Oscar Eduardo
Elogio (innecesario) de los libros

Este texto nos habla, principalmente, del desinterés que existe en América Latina por la lectura. Carlos Monsiváis nos expone las principales razones por las cuales la gente no lee.

Uno de ellos es la poca información bibliográfica con el que cuentan las escuelas. Debido a esto, y por influencia del sistema norteamericano, los libros que más se leen en el país son los menos favorables, los de autoayuda.

Otra de las causas es la “lucha” que sostienen los libros contra las imágenes y la cultura fílmica ya que la mayoría de la población prefiere lo visual antes que la lectura.

Lamentablemente para México, mucha de esa gente que no lee son los que están en las altas esferas del poder. La falta de lectura en esos personajes demuestra su poca capacidad para gobernar y el escaso vocabulario que poseen.

Monsiváis señala otro punto al que denomina “catástrofe educativa”, es decir, la falta de interés por parte de las autoridades por actualizar los métodos de enseñanza, la mentalidad negativa hacia la literatura (al creer que ésta es difícil), la deserción obligada por buscar empleo, el crecimiento de la población escolar y la falta de infraestructura pública.

“En la educación pública la burocracia se expande, son lamentables los salarios de los profesores, las instalaciones son ruinosas y los planes de estudio se improvisan cada tres años”.

La realidad es que en México muy pocas personas las que leen debido al poco acercamiento a los libros. Cuando la población mexicana (y la de otros países) se disponen a leer, en la gran mayoría de los casos lo hacen por obligación y compromiso y no por interés propio.

Fuente consultada:
Alfonso reyes, citado por Carlos Monsivaís en "Elogio (innecesario) de los libros", en Letra Internacional, número 86, 2004.