domingo, 27 de marzo de 2011

El libro y sus orillas

EL LIBRO POR DENTRO Y POR FUERA
Guzmán López Oscar Eduardo

El libro consta de las siguientes partes:

1.- Cubierta o primera de forros. En ella deben indicarse el nombre del autor, título de la obra, nombre de la editorial.

2.- Segunda de forros. Por lo general va en blanco pero algunas editoriales la ocupan para anunciar otras obras del autor.

3.- Páginas falsas. Son las páginas 1 y 2. Por lo general van en blanco, también se le conoce como páginas de cortesía.

4.- Falsa portada, anteportada. Es la páginas 3 y por lo general lleva sólo el nombre del libro.

5.- Contraportada. Es la páginas 4 suele aparecer en blanco. En ocasiones aparece el nombre del traductor o del ilustrador.

6.- Portada. Es la página 5, lleva los siguientes datos: nombre del autor; título completo de la obra y subtítulo; nombre y logotipo de la editorial; lugar donde se halla establecida la editorial.

7.- Página legal. Es la página 6 En ella se colocan los datos que por ley lleva el libro: propietario de los derechos de autor; fecha de publicación; nombre y domicilio de la editorial; los números ISBN correspondientes a la obra completa; la leyenda “Impreso en México”.

8.- Dedicatoria o epígrafe. Es la página 7. Asimismo, la página 8 aparecerá en blanco a fin de que el texto inicie en página impar.

9.- Índice general, contenido. Es la lista de las partes, en capítulos.

10.- Texto. Es el cuerpo del libro escrito.

11.- Apéndices o anexos.

12.- Bibliografía.

13.- Vocabulario.

14.- Índices analíticos.

15.- Índices de láminas. Ilustraciones, gráficas, cuadros.

16.- Índice general.

17.- Colofón. Obedece a disposiciones legales: nombre y dirección del impresor; fecha en que terminó de imprimirse la obra; número de ejemplares.

18.- Tercera de forros. Va en blanco aunque en algunas ocasiones algunas editoriales la ocupan con fines publicitarios para registrar los títulos publicados o los que están por publicarse.

19.- Cuarta de forros o contraportada. Aquí se coloca una pequeña presentación del libro.

Como se mencionó con anterioridad el texto del libro debe comenzar en página impar al igual que cada capítulo. Los libros que se encuentren separados por partes suelen dividirse por una página falsa.

Ahora bien, en lo que respecta al tamaño de los libros, estos se obtienen doblando una hoja de papel hasta conseguir el tamaño deseado. Si al desdoblarla muestra 8 rectángulos por cara, 16 páginas por pliego, el tamaño del libro obtenido se denomina en octavo. Si hay 4 páginas por cara, 8 en total, se denominara en cuarto y así sucesivamente.

Los tipos de papel, en las empresas editoriales, se agrupan de la siguiente manera: a) naturales, sin recubrimiento, b) size press o pigmentados y estucados o cuchés.

Así también, encontramos dentro de los libros la denominada caja, ésta es la parte impresa de la página, también se le denomina con el nombre de mancha.

Dentro de los márgenes de una página encontramos cuatro: 1) superior, 2) inferior, 3) exterior o de corte, 4) interior, de lomo o medianil. Los márgenes de lomo y de corte también reciben el nombre de costados.

Asimismo existen tres tipos de párrafos: normal, francés y moderno.

Normal: consiste en un bloque de líneas de las cuales la primera se sangra.

Francés: es el párrafo en el cual se sangran todas las líneas menos la primera.

Moderno: es un párrafo sin sangría.

Dependiendo del estilo de cada editorial se seguirán y marcaran las normas para la elaboración de un libro.

Fuente consultada:

ZAVALA, Ruíz, Roberto. El libro y sus orillas. México. UNAM. 1995. pp. 21-34, 51-63.

Cuadro organización de revista





martes, 15 de marzo de 2011

Guía para la publicación de libros

Guzmán López Oscar Eduardo



DISEÑO DEL LIBRO

En la guía para la publicación de libros, Smith Datus explica cómo se da el proceso de la transformación del manuscrito al libro. La persona encargada de realizar ese proceso el es diseñador. Él determinará las características que deben tener los libros.

Dentro de estas características están las medidas de la página, el tipo y el tamaño de la letra, la medida de los márgenes, el espacio entre líneas, la colocación de títulos de capítulos y números de página, el plan de ilustraciones y tablas, el tipo de papel en que se ha de imprimir, la clase de encuadernación, etcétera.

Por lo general, el diseñador debe tener buen gusto artístico y suficiente conocimiento del proceso de edición de libros que le permita elegir entre los procesos existentes. Todo esto para que pueda crear un libro que sea atractivo y que a la vez logre trasmitir las ideas del autor y el ilustrador de la manera más clara e inteligente posible. Además, el diseño debe ser apropiado según el tema a tratar.

Parte importante en este proceso es el cálculo de las medidas del libro. Para esta labor el diseñador debe conocer cuantas letras tendrá el manuscrito, el tamaño de los tipos, si las páginas serán grandes o pequeñas, tamaño de márgenes, espacios entre líneas.

Ahora bien, las partes que más despiertan interés en los diseñadores son la creación de las portadas, el forro exterior y las paginas que abren cada capitulo porque muestran la creatividad de cada uno de ellos.

El diseño de la cubierta puede incluir letras hechas a mano o de tipo diferente al usado en el resto del libro.

En lo concerniente a la pasta del libro consiste en crear algo que atraiga a la vista y al mismo tiempo resulte económicamente viable.

El diseñador debe decidir en cuanto a la composición tipográfica, el tipo de impresión, el papel en que se llevará a cabo esta y la encuadernación.

Entre las cosas que un diseñador puede hacer para mejorar su propio trabajo destacan por su importancia dos: 1) aprender todo lo posible acerca de los procesos de impresión, sobre todo acerca de los nuevos avances que introducen las imprentas locales; 2) estudiar nuevos ejemplos de artes gráficos procedentes de tantas fuentes como sea posible.


Fuente consultada:
SMITH, Datus, C. “Diseño del libro” en Guía para la publicación de libros. México. Universidad de Guadalajara. 1991. pp. 83-94.

jueves, 10 de marzo de 2011

Correctores de estilo

Guzmán López Oscar Eduardo

Correctores de estilo

El corrector de estilo es una persona encargada de revisar los textos dentro de la industria editorial casi hasta el final del proceso de fabricación. Él corregirá los errores ortográficos, los de citas, de los autores para que los libros puedan ser consumidos por el público.

Muchas veces no se dimensiona la labor de los editores, sin embargo, en ocasiones el manuscrito que llega al casa editorial es muy distinto al que se publica. Lo que pasa es que el lector no tiene esos dos textos para poderlos comparar, es decir, el que llega a la editorial y el que publica para dimensionar el trabajo de los correctores.

Dentro de la Universidad Nacional, pocos son los autores que tienen un estilo correcto para redactar. Muy pocos redactan con lógica y secuencia. Existen docentes que no se atreven a escribir e investigadores ilegibles creadores de crucigramas plegados de adivinanzas, acertijos y suposiciones para el lector, a los que hay que reescribirles los textos.

El corrector en esos casos es más un redactor. Siempre hay que respeta al autor, hay que ser muy sutil ante las plumas ajenas, pero esa regla no aplica en quienes no respetan la gramática ni la lógica.

La universidad es un marco de interrelación oferta-demanda de la cultura en dos sentidos. Hay que diferencia el consumo cultural de la UNAM y el consumo cultural en la UNAM. Su comunidad utiliza los recursos culturales que le son ofrecidos, es decir, los bienes, servicios y actividades que conforman una gra oferta cultural.

A la par, la universidad es un medio de producción cultural y administra su propio patrimonio cultural y sus recintos. Es quien más textos entrega a prensa en el país y más traducciones al español realiza.

Esa enorme labor requiere de todo un ejército de correctores. Un libro debe ser leído por un dictaminador, un editor, un corrector de estilo, un corrector ortotipográfico, un corrector de pruebas y por el autor para dar el visto bueno.

La UNAM es una escuela de editores, correctores, diseñadores y traductores, aunque no exista la carrera como tal. En ella se da la oportunidad de comenzar a acumular la experiencia que solicitan las editoriales privadas para asignarles trabajos.


Fuente consultada:

AYALA, Ochoa, Camilo. Zenker, Alejandro. “Correctores de estilo”. En revista Quehacer editorial. No. 8. México. pp. 6-27.

jueves, 3 de marzo de 2011

Feria Internacional del Libro

Martes 2 de marzo de 2011

Laberinto de Conocimientos

Oscar Eduardo Guzmán

(México). Cuando escucho la palabra feria, interpreto una gran cantidad de cosas relacionadas con ésta, diversión, gente, juegos y gran variedad de objetos dependiendo de tipo de feria a la que se asista. Es precisamente eso lo que nos ofrece la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.

Cuando uno entra se queda sorprendido de la cantidad de libros que hay, de todos tamaños y colores. Es como sumergirse en el tiempo y visitar el pasado de México y del mundo con tan sólo hojear unos cuantos libros o hasta transformarse de pronto en uno de esos personajes de novelas de ficción, de amor o de suspenso que nos han regalado los grandes escritores.

Todo está en un mismo lugar, aguardando la llegada de los visitantes, quienes hacen fila para poder entrar a ese laberinto de conocimientos, de diversión, de distracción…

Una vez dentro, se presentan ante nuestros ojos, miles y miles de títulos de todo tipo, claro es una feria, libros desde Cómo alcanzar el éxito hasta los Diálogos del inmortal Platón. El público también es variado, pero hoy en particular hay muchos adolescentes de la secundaria 136. Todos, con sus uniformes verdes con gris recorren los pasillos observando los textos ahí presentes.

Las casas editoriales como, Era, Selector, Larousse, Anagrama, Porrúa, Fondo de Cultura Económica, revistas como Proceso, periódicos como La Jornada, Excélsior, y muchos más están ahí, ofertando sus libros, revistas y periódicos.

Esteban Jiménez, quien es uno de los representantes de ventas de Grupo Santillana en la feria, comenta que para que un autor pueda publicar un libro en ese grupo editorial debe contar con cierto prestigio y ser conocido por la gente, ya sea por lectores ocasionales o frecuentes según sea el libro a publicar.

Los pasillos lucen medianamente llenos, el público sigue llegando y los alumnos de secundaria también, cada vez se observan más en el lugar. Los precios también son heterogéneos, hay textos desde 15 pasando a 600 pesos y algunos muchos más caros, pero que por supuesto valen la pena.

-¿Este libro si cuesta 20 pesos?-, le dice Brenda, una niña de la secundaria 136, un tanto sorprendida por el costo del libro a la vendedora de uno de los stands de la feria.

-Sí, ese es el precio-, responde.

-Parece que los están regalando-, comenta la estudiante.

Actividades también hay muchas durante el día, presentaciones de libros, revistas, exposiciones y conferencias son la constante en las salas del palacio. Estos eventos también son diversos desde la conferencia de “Cómo elegir tu profesión” hasta la presentación de libro La formación de la Literatura Nacional (1805-1850).

La tarde avanza y los asistentes y estudiantes se retiran del lugar pero los libros se quedan ahí esperando a la demás gente que se dará cita en el Palacio de Minería para visitarlos.

La feria cumple su cometido en su edición número XXXII, ofrecer una gran gama de posibilidades al público capitalino y de otras partes del país e incluso de otros naciones en cuanto a libros, revistas, presentaciones, talleres etcétera, la podremos disfrutar hasta el 6 de marzo del 2011.